Presupuesto 2027: recursos donde están nuestras prioridades

Miércoles 07 de Octubre, 2026

Por María Paz Arzola, ministra de Educación

Un presupuesto expresa prioridades. Las nuestras son los aprendizajes y la educación parvularia. Con esa convicción, iniciamos la discusión legislativa del presupuesto Mineduc.

Es un presupuesto responsable, que resguarda la sostenibilidad de los beneficios y soportes que aseguran el funcionamiento del sistema educativo. Con un gasto que refleja continuidad a lo ejecutado el presente año — y 1,6% superior al aprobado originalmente por el Congreso-, cada decisión ha requerido priorizar y orientar los recursos hacia necesidades que no pueden seguir esperando.

Lo primordial son los aprendizajes. Tras una década de deterioro, necesitamos poner el foco en la sala de clases. Por eso impulsamos el Plan Chile Aprende y Avanza, que busca que los estudiantes adquieran las competencias básicas a tiempo y en un ambiente propicio para el aprendizaje: lectura y escritura en 2° básico y pensamiento matemático y operaciones básicas en 4°.

En la misma línea, hemos decidido priorizar la educación parvularia: porque concentrar nuestros esfuerzos en esos primeros cinco años, donde se produce el 90% del desarrollo cerebral, permitirá que los niños más pequeños adquieran las habilidades fundamentales que sostendrán toda su trayectoria. Ellos no vociferan. Es nuestro deber enarbolar sus banderas y mirar a largo plazo.

En los últimos diez años, mientras el gasto público en educación superior se duplicó, en educación parvularia permaneció estable. Este presupuesto comienza a revertir esa tendencia: los recursos para la operación de jardines infantiles crecen 6,3% y el monto por niño en aquellos financiados vía transferencia de fondos (VTF) aumentará en 5%, la primera alza real en 12 años. Con ello avanzaremos en reducir una brecha histórica equiparando oportunidades para todos los niños.

También debemos hacernos cargo de desafíos heredados y compromisos esenciales. El presupuesto resguarda los programas que permiten el funcionamiento del sistema educativo —subvenciones escolares, alimentación, asignaciones para docentes y asistentes, gratuidad, TNE, entre otros—. Y da continuidad a las reformas y políticas en proceso de implementación que no han sido bien gestionadas.

Gobernar con responsabilidad exige tomar decisiones, aunque sean difíciles e impopulares. Estoy segura de que el debate legislativo que iniciamos nos permitirá incorporar puntos de vista que enriquecerán nuestra propuesta.